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BIOGRAFÍA

SU LABOR DOCENTE. LA DIRECCIÓN DE LA ESCUELA DE ÚBEDA 

En este trabajo todas las facetas anteriormente citadas han sido ya tocadas, es el momento, por lo tanto, de destacar su labor como Director de la Escuela Ubetense, teniendo en cuenta que ejerció el cargo desde el año 1977 al año 1987.

Antes de su toma de posesión y durante muchísimos años (desde enero de 1954 hasta mayo de 1977) fue Director del centro D. Manuel Fuentes Garayalde, que fue quien propuso a D. Domingo Molina para sucederle en su puesto. Verdaderamente este personaje es clave para entender buena parte de la historia de la actual escuela de Úbeda, entre otras cosas porque fue él quien consiguió la recuperación y rehabilitación del actual edificio como sede para este centro: la famosa Casa de las Torres (un imponente edificio Plateresco atribuido al maestro Diego de Alcaraz, mandado construir hacia 1520 por el Comendador D. Andrés Dávalos, y declarado monumento nacional mediante Real Orden de 25 de mayo de 1921). Con anterioridad la escuela tenía como sede otro palacio renacentista: el antiguo ayuntamiento o cárcel vieja, que aún existe, y que se encuentra entre las confluencias del Paseo del Mercado y de la calle La Cárcel. Este edificio dejó de albergar a la Escuela de Artes Aplicadas en 1968 porque desde 1946 coexistían en el mismo dos planes de estudios: las llamadas “Escuelas de Trabajo” y la de “Artes y Oficios”, esto fue lo que provocó que el inmueble se quedase pequeño y se pensase en una nueva sede para la Escuela de Arte.[28]

Los logros de Garayalde son más que evidentes, pero de la misma manera, también es cierto que él consiguió su cargo por razones políticas. Él, en realidad, era Perito Industrial y siempre ejerció como profesor de matemáticas[29].

Desde el punto de vista pedagógico y curricular, cuenta D. Domingo Molina que el gran acierto y avance que obtuvieron nuestros centros, en sentido general, fue la implantación del Plan de Estudios de 1963 que sustituía al de 1910. Estamos hablando de un proyecto curricular que permaneció activo (el de 1910) por espacio de 53 años, lo que indica el abandono al que han sido sometidas nuestras “Escuelas”, de forma persistente y organizada, por parte de las diferentes administraciones y que aún desgraciadamente pervive, y no de forma soterrada precisamente, a pesar de los nuevos planes de estudios vigentes. Sin embargo, en 1977 la implantación del organigrama del “63” era todo un logro, puesto que algo tan vivo como la educación es imposible que permanezca ajena a los cambios históricos, sociales y educacionales por espacio de más de medio siglo, y eso, evidentemente, sólo se explica por el régimen político que entonces vivía desgraciadamente España.

Pero si este fue el gran logro, el mayor desacierto que planeó sobre nuestros centros fue la implantación de las “Escuelas-Talleres”, ya que a nuestras instituciones se le hizo un enorme daño, haciéndose la competencia entre ellas, y todo por obtener los beneficios del Fondo Social Europeo. Especialmente perjudicadas salieron las Escuelas de Baeza y Úbeda, ya que especialidades como: Albañilería, Fontanería, Electricidad, Forja, Carpintería, Cantería y Escayolista las perdieron nuestros centros al destinar los ayuntamientos las subvenciones de la Comunidad Económica Europea a las Escuelas Talleres, otorgándoles dichas especialidades.

La cuestión es que según Domingo Molina la innovación que supuso el plan 63 fue debida principalmente al pintor D. Antonio Zarco, que entonces ejercía en la Escuela Superior de Bellas Artes de S. Fernando de Madrid y que había sido compañero de carrera del famosísimo pintor Gordillo. A esto habría que añadir que, codo con codo, con D. Antonio Zarco es imprescindible citar a D. Florencio Amán y Lombarte (antiguo Inspector General de las Escuelas de Arte) ya que fueron los que iniciaron el proceso de renovación, siendo las escuelas de Úbeda, Mérida, Soria y Teruel dónde se experimentó todo el proceso de cambio, incluso llegó a hablarse del “espíritu de Úbeda” ya que el arranque de las conversaciones partió de allí[30].

“En el estudio (el retrato de Parra)” Óleo sobre lienzo 81 x 65 cm.

Siendo ya director del centro ubetense y bajo el mandato de Molina Sánchez los talleres mas significativos, durante las décadas de los 70 y 80 fueron los de: carpintería, cerámica y el taller de grabado y estampación que, por cierto, lo montó D. Antonio Zarco y, que hoy, junto con el bachillerato artístico, constituye uno de los buques insignia de esta escuela de Arte. Hay que advertir que aun no existía el de Espartería.

Durante los años que ejerció este cargo destaca a una serie de personajes que por allí pasaron, y que, en su mayoría, acabaron dedicándose a la docencia. Con especial recuerdo cita a: Luis Juan Torres, que hoy en día ejerce en un I.E.S. de Úbeda. A Nicolás de la Torre y Antonio Camprubí que son docentes en la Escuela de Artes y Oficios de Úbeda (destacando todos en su época de juventud dentro del mundo del grabado). A Antonio Espadas, excelente pintor, que fue auxiliar o meritorio en la Escuela de Arte y fue nombrado hijo predilecto de Úbeda. A Antonio Lechuga, que con el tiempo acabó convirtiéndose en un famoso pintor ubetense y dedicándose a la docencia. Y por último, a Diego Olmedilla, que hoy en día es pintor y profesor de instituto en Madrid.

Ciertamente este tipo de recordatorios es siempre ingrato porque inevitablemente acaba quedando alguien en el olvido, pero D. Domingo los recuerda con especial cariño, y aunque el listado no sea completo es significativo, a mi entender, hacer memoria de los profesionales que hoy ejercen, o bien la docencia, o se encuentran consagrados en el campo de la pintura, gracias a las enseñanzas de Molina Sánchez, y a su labor como director del centro ubetense durante aquellos diez años.

Por otra parte no pensemos que su labor como director del centro artístico de mayor peso de Úbeda hizo que Domingo Molina abandonase su carrera como pintor y su pasión por el arte. Los años 80 están cargados de exposiciones, premios y otra suerte de trabajos, tales como su incursión en el mundo de la escultura. Pero en este sentido, tal y como ya advertimos, haremos un capítulo aparte donde analizaremos su obra como escultor, muralista, cartelista e ilustrador.

La cuestión es que incluso dentro de su vida académica los 80 introducen un nuevo cambio, ya que en 1981 se le permuta su titulo de profesor de dibujo, obtenido en la Escuela Superior de Bellas Artes “Santa Isabel de Hungría”, de Sevilla (en 1966) por el de licenciado en Bellas Artes, por la Facultad Hispalense, una vez que se crean estas instituciones. Tema este en el que hay que recordar a otro insigne jienense, que fue uno de los gestores e impulsores en la creación de ese tipo de facultades: estamos hablando de Paco Baños.

Paco Baños estudió en Madrid y acabó siendo catedrático de dibujo en la Escuela Superior de Bellas Artes valenciana, pero de forma paralela también fue el secretario de las “Asociaciones del Profesorado de los Niveles Medios y Superior, que incluían: bachillerato, artes y oficios, música y universidad”, siendo el tesorero José Esteve Edo, y todo ello bajo el mandato de el entonces ministro de educación D. Antonio Lago Carballo, y esto fue lo que, en definitiva, terminó haciendo evolucionar a las Escuelas Superiores de Bellas Artes.

Cuando el ministro Villar Palasí obtuvo la cartera de educación dió por sentado en la inauguración del curso de Bilbao la próxima incorporación de las enseñanzas de las Bellas Artes como una más de las secciones de la universidad. Fue su sucesor Julio Rodríguez, que era sevillano, quien acabó consiguiéndolo, incorporando a la escuela superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría a la universidad sevillana. Pero lo cierto es que el peso de todo este proceso lo llevaron las escuelas Superiores de Sevilla y Valencia, y posterior (y tímidamente) la de Madrid.

“Dos Figuras” Óleo sobre lienzo 116 x 89 cm. 1973

Verdaderamente en todo este significativo cambio Francisco Baños fue fundamental, junto con Santiago Rodríguez, hasta el punto de que el preámbulo de la ley de incorporación de las Escuelas Superiores a las facultades de Bellas Artes es casi textual al expuesto por Baños y Rodríguez. Es más, Baños intervino en el ordenamiento y estudio de casi todas las disciplinas del detallado y razonado plan de estudios, junto con la programación particular de las mismas[31].

Hecho este paréntesis, decíamos que los años 80 están cargados de trabajo en la vida y en la obra de Domingo Molina, y así en los años 80 y 85 realiza dos exposiciones individuales en la Galería de Arte “Eduma” de Linares. Pero no sólo eso, en las mismas fechas participa en tres exposiciones colectivas: en el homenaje a Picasso del Museo provincial de Jaén, en la dedicada a Manuel Ángeles Ortiz (1980, con la misma sede), y en el 85, en la Exposición de Pintores Contemporáneos de Jaén. Por otra parte, en 1981 recibe el segundo Premio del I Certamen de Pintura “Cristóbal Ruiz” de Villacarrillo.

Pintor poco pródigo, como sabemos, en los 80 realiza otras dos exposiciones individuales: la ya citada de la Galería de Arte “Velázquez” de Valladolid, y la que realiza en la Galería “Jabalcuz” de Jaén, a la que habría que sumar la de 1984 en la inauguración de la sala de exposiciones de la Caja de Ahorros de Granada en Úbeda. Y entre tanto, los premios y los reconocimientos no se le resisten, ya que en 1984 recibe el tercer Premio Jaén de Pintura “Club 63”.

En definitiva, que su labor como director de la escuela de Úbeda y su tarea docente no le impidieron nunca dedicarse a su labor envolvente y pasional como pintor, que es como siempre se ha definido Domingo Molina Sánchez.

Por fin, abandona su tarea docente en 1987 mediante una jubilación forzosa a los 65 años de edad.

Rafael Recio Mora
Profesor de Historia del Arte de la Escuela de Arte “José Nogué”
[28] Clémentson Lope, Miguel Carlos: “Úbeda, Alcor de las Artes”. 75 aniversario Escuela de Arte “Casa de las Torres”. Op. Cit. Sin paginar.
[29] Ver lo datos de la entrevista realizada por el autor de este articulo a D. Domingo Molina.
[30] Amán y Lombarte, Florencio: “El Espíritu de Úbeda”. 75 aniversario de la Escuela de Arte “Casa de las Torres”. Op Cit. Sin paginar.
[31] Rodríguez, Santiago: “Baños y Valencia”. (Baños: la ley de la buena forma). Exposición organizada por la Universidad Politécnica de Valencia y la Universidad de Jaén. Jaén, 2004, págs: de la 57 a la 61